macro
20.10.20

Una obra es un mundo #3

#3. Sobre la obra Nombres de países de Florencia Caterina

Recurso didáctico destinado a docentes para el abordaje de producciones contemporáneas con un espacio de diálogo e intercambio.

Hoy vivimos un tiempo de excepcionalidad en el que el espacio público, tal como lo conocíamos, queda suspendido. El Departamento educativo del museo Castagnino + Macro, a través de diferentes dispositivos, continúa generando situaciones de acercamiento, consultas, propuestas educativas y didácticas. 

Investigamos, analizamos y producimos conocimiento con el ánimo de cuidar nuestros vínculos, separados hoy  del espacio físico del museo. Para ello, proponemos formas de enseñar y otras de aprender en este escenario distópico, sosteniendo un lugar de comunicación desde la virtualidad. 

Una obra es un mundo es una propuesta didáctica centrada en algunas obras de la exhibición virtual “El fin del mundo comenzó en 2001. Exageración poética o determinismo histórico”, curada por Carlos Herrera y Clarisa Appendino. Núcleo perteneciente a la muestra "Arte Argentino. 100 años en la Colección Castagnino + Macro".
Desde el área concebimos a estas obras como faros capaces de iluminar tanto articulaciones y conceptos de la muestra como del arte contemporáneo. La ficha que proponemos a continuación contiene, además de un análisis sobre la obra y la biografía del autor, una serie de actividades para realizar junto con los alumnos que evocan los aspectos sustanciales de la obra trabajada.




Ficha didáctica #3

Autor: Florencia Caterina
Obra: Nombres de países
Exhibición:  “El fin del mundo comenzó en 2001. Exageración poética o determinismo histórico.” Núcleo perteneciente a la muestra "Arte Argentino. 100 años en la Colección Castagnino + Macro".
Curaduría: Carlos Herrera y Clarisa Appendino
Fecha de exhibición: del 11 de mayo al 26 de agosto de 2018. 



La muestra

El fin del mundo comenzó en 2001. Exageración poética o determinismo histórico es una exposición curada en conjunto por Clarisa Appendino y Carlos Herrera en la sede Macro. Fue inaugurada en mayo de 2018 formando parte de la muestra Arte Argentino. 100 años en la Colección Castagnino + Macro.  

El fin del mundo comenzó en 2001 propone una reflexión sobre la colección de arte contemporáneo del Castagnino + Macro y una lectura crítica de la historia del arte hegemónica nacional desde la fecunda experiencia rosarina. Fue creada al calor de los acontecimientos sociales y políticos que marcaron a una generación de artistas post-2001, en palabras de los curadores “post-comienzo del fin del mundo”. Este escenario de crisis marcó también una idea del arte contemporáneo a la que los curadores no pretenden serle fiel ni reconstruir, sino interrogar.  
El conjunto de piezas que conforman la colección contemporánea plantea “confusiones materiales y objetuales” difíciles de resolver tanto para el público como para la institución museo, que debe replantearse aquellas estrategias de exhibición y conservación tradicionales para resolver situaciones anómalas, como por ejemplo aquellas referidas a la degradación material: obras que en algunos casos llegan a debatirse con el desecho y la basura. Al respecto, los curadores plantean que “son restos de una vida en la ciudad mostrados como vestigios estéticos o políticos que se cruzan con las imágenes de los estallidos que vimos en nuestras precarias pantallas entre septiembre y diciembre de 2001.”



El texto curatorial

Ponemos a disposición de los docentes el texto curatorial de la muestra en el siguiente enlace:
http://castagninomacro.org/page/exposiciones/id/337/title/El-fin-del-mundo-comenz%C3%B3-en-2001

 

La artista

Florencia Caterina nació en Rosario en 1986 y falleció en 2013. Participó activamente de la escena rosarina desde mediados de la década del 2000, generando lugares de encuentro y cruces entre la gestión cultural, la curaduría, la producción visual e intelectual. Se graduó como licenciada y profesora en Bellas Artes por la Universidad Nacional de Rosario. Recorrió otras instancias de formación junto con Diana Aisenberg y Martín Kovensky. Realizó clínica de obra con Tulio de Sagastizábal y Ernesto Ballesteros a través de una beca de Germina Campos y la Fundación Banco de Santa Fe, respectivamente. Durante el 2011 fue seleccionada por la Fundación Banco de Santa Fe y el Fondo Nacional de las Artes (FNA) para el Programa de seguimiento de obra con Rafael Cippolini

En 2008 integró junto con Matías Pepe y Ángeles Ascúa el colectivo La Herrmana Favorita, grupo de acción múltiple que entendía el arte como una posibilidad de interacción con otros. El grupo llevó a cabo proyectos curatoriales, programas de formación y exposiciones tales como: el ciclo de exposiciones del espacio “La Antesala” en el Centro Cultural Lavardén, el Club del Trueque y la colonia de vacaciones “Este verano es nuestro invierno” -dedicado al entretenimiento de artistas rosarinos-. 

En 2009 fue elegida por la galería Ruth Benzacar de Buenos Aires para Curriculum Cero. En el 2011 presentó su segunda exposición individual “Trekking”, primero en el taller del artista rosarino Manuel Brandazza y luego en La Ene (Nuevo Museo Energía de Arte Contemporáneo) de la ciudad de Buenos Aires. Ese mismo año quedó seleccionada en el Salón 75° Aniversario Asociación Empresaria de Rosario, en el museo Castagnino + Macro.





 

La obra 

En este enlace podés ver la obra en sala:
https://my.matterport.com/show/?m=XUBa6imD519&sr=.19,.24&ss=411

 

 

Nombres de países fue seleccionada para participar en el 75º Salón Aniversario de la Asociación Empresaria de Rosario en 2011. En el año 2014  ingresa a la colección Castagnino + Macro por donación del coleccionista Hernán Worthalter. Se trata de una instalación compuesta por ocho banderas que se distribuyen ortogonalmente en el espacio de exposición. Las mismas deben ser dispuestas de tal modo que el público visitante pueda atravesar con su cuerpo los intersticios que quedan entre ellas y recorrer el espacio intervenido. Es así como se monta por primera vez en el Salón, tal como fuera proyectada por la artista. Desde su incorporación a la colección la obra vuelve a exhibirse dos veces, variando en cada caso el montaje original. En la exposición El fin del mundo comenzó en 2001. Exageración poética o determinismo histórico los curadores optaron por sostener las banderas desde el techo de la recepción del Museo Macro en la planta baja. 

Las banderas fueron diseñadas por la artista sin aludir a un referente concreto o preexistente, sino que inventó nuevas partiendo de los modelos y colores de las insignias que forman parte de nuestro acervo cultural. Las banderas son símbolos que condensan múltiples significaciones de orden territorial, político y social. Quizás sea por eso que la artista escribe en plural el texto que envía al Museo para la presentación de su obra en el Salón. Hay, en la singularidad del artista, una dimensión colectiva que Caterina hace evidente: el artista es parte de la trama social y es portavoz del colectivo al que pertenece. 

Tanto en el texto que acompañaba a la obra en el Salón como en el firmado por el escritor y editor Lucas Mercado —amigo de la artista— se mencionan anécdotas disparadoras de esta instalación relacionadas a la representación de los países en la Feria de las Colectividades, unos Juegos Olímpicos televisados con sus vestuarios, las gradas, toda esa iconografía que se desprende de los símbolos y los colores nacionales, así como el dato curioso de que la provincia de Entre Ríos —de donde proviene Mercado— supo ser una República que sólo duró un año entre 1820 y 1821.

Nombres de países propone un tipo particular de experiencia espacial en la cual el visitante se sumerge dentro de la obra, dando lugar al roce físico. La obra como objeto sacralizado podría equipararse con el objeto bandera, también sacralizado. Tanto la obra de arte como las banderas ocupan lugares especiales entre los objetos que habitan nuestro mundo. Nuestros modos de vinculación con ellos así como el tratamiento que debemos darles se hallan hipercodificados. Las obras no se pueden tocar, las banderas no se pueden lavar, entre tantos otros gestos humanos restringidos a la hora de acercarnos a ellos. Ambos son, históricamente, objetos de culto y adoración, reliquias intocables. El hecho de que la obra, compuesta por banderas, se pueda transitar e incluso tocar y rozar con el cuerpo plantea una escenario de profanación, una suerte de interrogación al lugar que le asignamos a estos objetos y sobre todo al tipo de vínculo que establecemos con ellos.




Palabras guía

bandera - territorio- símbolo - emblema - identidad - diversidad - fluidez - instalación - inmersión.



Carlos Herrera, Raúl D'Amelio y Clarisa Appendino en el día de la inauguración de la muestra con la obra Nombres de países como fondo.



 

 

La bandera soy yo 

Ensayá respuestas a las siguientes preguntas a partir de lo que sabés, suponés o imaginás:

 

  • ¿Qué es para vos una bandera?

  • ¿Hay alguna bandera con la que te identifiques? ¿Cuál? ¿Por qué?

  • ¿A qué llamás identidad? ¿Qué elementos o palabras sentís que definen tu identidad? ¿Las/los podés nombrar?

  • ¿Pensás que naciste con una identidad? ¿Es para vos algo fijo o puede ir cambiando con el tiempo? ¿Qué grado de incidencia creés que tenés en la construcción de tu propia identidad?

  • ¿Escuchaste alguna vez el término “identidades fluidas”? ¿En qué te hace pensar?



Hacemos bandera:

 

  • Tomando como punto de partida las respuestas ensayadas anteriormente, buscá o imaginá recortando, dibujando en un papel, en el celu o en la compu algunos símbolos (imágenes) que compondrían una bandera que te identifique hoy. 

  • Luego de la selección, anotá qué representa o simboliza cada uno de ellos para vos. 

  • Ahora llegó el momento de diseñarla. Organizá los elementos pensando cómo se relacionan unos con otros, cómo se distribuyen y qué lugar ocupan en la superficie total de lo que será tu bandera. (Es posible que en el momento de diseñarla decidas cambiar, sacar o agregar algunos de los elementos previamente elegidos)

  • Una vez terminada registrala fotográficamente o en video y si te gustó la experiencia subila a tus redes con el hashtag #unaobrasunmundo




 

Material adicional de consulta

https://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-9047-2013-08-11.html
http://www.ramona.org.ar/node/37194

En esta cuenta de flickr pueden encontrarse fotos de la obra e imágenes de otros trabajos.
https://www.flickr.com/photos/y_u_k_i/

En esta cuenta se pueden ver imágenes de la muestra “Trekking” en el espacio de Manuel Brandazza.
https://www.flickr.com/photos/y_u_k_i/7828719006/

En este enlace podés acceder al texto de Lucas Mercado, que acompañaría la obra en ocasión de su presentación en el LXVI Salón Nacional de Rosario:
http://parientesenlacasa.blogspot.com/2013/07/hacer-con-los-dedos-unos-chasquidos.html 







Encuentro con el equipo educativo

El Área Educativa de la sede contemporánea propone una instancia de diálogo e intercambio con docentes de nivel primario (6º y 7º grado), nivel secundario y superior sobre la muestra de arte argentino El fin del mundo comenzó en 2001. Exageración poética o determinismo histórico... 

Los docentes podrán encontrarse -mediante videoconferencia pautada- con el equipo de Educación del Museo. En esta reunión se describirán las potencialidades del dispositivo y se pondrán a disposición del docente los recursos pedagógicos elaborados: ficha pedagógica, glosario contextual de la muestra, archivos y actividades para realizar con alumnos.

 

 


Los turnos deben solicitarse a educacion.macro@castagninomacro.org