Colección Castagnino+macro

Esta obra perteneciente a la coleccion Castagnino+macro forma parte de un proyecto en el que Iriart investiga el sonido de los objetos.a hipótesis. En palabras de la autora: “ parto de la hipótesis de que las cosas acumulan sonidos o por lo menos asisten a ellos y estas vibraciones quedan impregnadas de alguna manera en las cosas… Para corroborarlo, construyo estructuras hechas con madera de descarte que sostienen motores pequeños que giran en distintos tiempos. De estos motores cuelgan objetos elegidos, donados de casas, comprados en ferias o hallados en la calle, formando un sistema cíclico inestable de sonido. En la misma estructura de estas piezas, coloco luces rojas como única iluminación del espacio. Esta coloración del ambiente homogeniza la variedad de colores de cada objeto concentrando la atención en el sonido.”[1]

[1] Juliana Iriart, en: www.julianairiart.com

 

Abril de 2018




Iriart, Juliana

Buenos Aires, 1976
Vive y trabaja en Buenos Aires

Pertenece a la generación de artistas que ingresaron a la esfera pública en los primeros años de 2000. Su obra no se ciñe a un modo específico de producción sino que, más bien, son las ideas o proyectos los que determinan su materialización. Así, instalaciones, acciones y dibujos son algunas de las disciplinas en las ha indagado Iriart.

Egresó de la Escuela de Artes Visuales Martín Malharro de Mar del Plata, en 1999. Continuó su formación realizando clínica de obra con Pablo Siquier, 2003-2003; y Mónica Girón, 2008. Con Fabián Marcaccio realizó un workshop, en 2005. Entre tanto, obtuvo las siguientes becas: Trama, 2000;  Intercampos, 2006; y la del Centro de Investigaciones Artísticas, 2009-2010. Su obra ha sido exhibida en museos, galerías y ferias de Argentina, España, Francia y Estados unidos.