Colección Castagnino+macro

A mediados de los 90, su lenguaje adquiere rasgos particulares. Rescatando uno de los procedimientos de las manualidades de la década del 70, utiliza las cuentas de acrílico o de vidrio, hilvanándolas una con otra para tejer sus objetos. Asimismo, en el plano del relato, sus objetos comienzan a formular escenas más complejas en las que se suman personajes y cosas, que comparten el mismo soporte.

Sus hombrecitos y mujeres de la obra Solo - 10 de 2003 se encuentran en el marco de este planteo. Muestran el afán de Vitali de construir un conflicto posible en la vida real: la soledad de uno frente a la masa, y su diferencia.

Descontextualizada y construida de esa manera, esta escena queda banalizada y en cierta medida, parodiada.