Colección Castagnino+macro

Hacia fines de la década del 90, Musante produjo una serie de obras que ponen en foco su interés en el vínculo entre arte y tecnología, en las que trabajó el movimiento real, generalmente producido, por el espectador. En los primeros años de 2000, este movimiento dejó de ser real para pasar a operar como concepto. Sin título es un claro ejemplo de ello al mismo tiempo que llama a reflexionar sobre la bandera argentina como ícono. Consigna propuesta por los diseñadores del certamen en el que se exhibió esta instalación.

En palabras del autor: “El mecanismo y el movimiento están implícitos pero la puerta entreabierta no admite el abordaje material. No es posible abrirla con las manos. Se encuentra aparentemente inmóvil, fijada a la pared de la sala. Será necesario primero negarle su realidad de puerta para que pueda emerger como obra de arte. La puerta debe dejar de ser una barrera para transformarse en una apertura de sentidos (...)No se trata de un artefacto meramente técnico sino de una máquina para soñar: frente a tantas puertas que hoy parecen cerrarse (...)”.[1]

[1] Musante, Mauro, en: “El otro lado de la puerta”, Emilio Moya,  Rosario, La Capital, Sección Cultura, domingo 14 de julio de 2002.