Colección Castagnino+macro

A partir de 1995, comienza a realizar una serie de piezas talladas en piedra. Estas esculturas representan a ciertos atributos vinculados a la esfera del poder político. Entre ellas, se encuentran varias llamadas Souvenir, que simbolizan una gorra militar de Onganía, las charreteras del gobernador Bussi usadas durante su primer gobierno en Tucumán y un par de borceguíes militares. Éstos últimos llevan el título de Gran Souvenir Argentino.

Vigilia es una de las piezas que deriva de las anteriores. Realizada en 1997, se halla dentro de este marco de reflexión, ya que representa una gorra efectuada con el mismo tipo de material: ónix verde. Piedra semi-preciosa con la que se hacen muchos de los “souvenirs” encontrados en las casas de artículos regionales. A esta piedra, sólo es posible hallarla, en ese color, en el suelo argentino; por lo cual, en este caso, constituye un material propicio para construir una imagen alusiva de los momentos críticos del pasado y del presente. Del mismo modo, funciona la luz que se encuentra en su interior, remarcando el estado que la artista manifiesta como la metáfora de una situación a repudiar: la continuidad, aunque en una fase de latencia, de ciertas figuras en lugares de poder, a pesar de las huellas dejadas por su accionar anterior.

De alguna manera, las intenciones que sustentan esta escultura son un eslabón de toda su actividad posterior, que se funda en un compromiso a través de la producción artística extendido a un cuestionamiento sobre las políticas de espacios y actividades culturales, también desde su lugar como docente.