Colección Castagnino+macro

Desde su radicación en Londres, en 1999, el artista trabajó la técnica del mosaiquismo para plantear ciertos intereses vinculados al mundo de las finanzas. En el desarrollo de estos conceptos puede situarse Sin título. Una producción realizada a partir de pequeños fragmentos plásticos yuxtapuestos, provenientes de tarjetas de crédito, de salud y telefónicas. Las teselas superpuestas crean cierto volumen que genera un juego de luces y sobras como sucede habitualmente en el campo escultórico. Cada una de las piezas que componen esta obra ponen en foco, según Gabrieloni, “la tensión existente en una de las mayores rivalidades en la historia del arte debido a los anhelos del mosaico por lograr el ilusionismo pictórico y de la pintura por imitar los pliegues y el volumen escultórico”.

Asimismo, azules, doradas, nacaradas, rojas o verdes, estas superficies volumétricas son consideradas por su autor como pinturas. Por ende, mediante el uso del material y la implementación reversionada de la técnica del mosaico y del uso de tintes aparentemente homogéneos, estas producciones objetuales operan como una reflexión sobre la praxis pictórica en la contemporaneidad.