Sede Macro
Del 09.06.17 al 21.08.17

Mínimo teatral

Curaduría: Garbatzky, Irina; Pinta, Fernanda; equipo Macro

Focalizando en algunos elementos teatrales, la exhibición proyecta contactos y líneas de fuga entre producciones y artistas desde los años 60 hasta la actualidad.

Sin título; Jacoby, Roberto
Plataforma striper, Mitlag, Miguel. Colección Castagnino+macro
La Guzmania y las muñecas dragonas (video instalación - work in progress) de Mauro Guzmán
Escenografía de la obra teatral Rocío (o el paisaje). Tirante, Mariana

Acción sin texto. Voz sin cuerpo. Escenografía sin función. El gesto y su convención. El tiempo extendido, entre el ensayo y el archivo. Se trata de explorar las resonancias de un mínimo teatral en el arte contemporáneo, apuntando a distintos momentos de apropiación de lo escénico.

Mínimo teatral se desarrollará en todos los pisos del museo junto a una serie de actividades asociadas con artistas, investigadores, críticos, editores, dramaturgos y actores que sumarán otros cuerpos, voces, escenas e imágenes a la experiencia.


Mínimo teatral, piso por piso

  • Planta Baja.
    Plataforma stripper de Miguel Mitlag
  • Piso 1.
    La Guzmania y las muñecas dragonas (video instalación - work in progress) de Mauro Guzmán. En el primer piso del Macro Guzmán monta un set en el cual se registrará el cuarto episodio de la serie de films del proyecto La Guzmania. Un set de filmación que funcionará como una obra en proceso en la que se irán mostrando fragmentos editados del material que se vaya registrando durante la muestra. Se verán también aquellos procesos de producción e investigación llevados a cabo por el autor de este proyecto que investiga los límites de los lenguajes del drag, el teatro y el cine experimental.
  • Piso 2.
    Roberto Jacoby (fotografías), Leticia Obeid (video proyección) y Joaquín Aras (video)
  • Piso 3.
    Air discurse de Pablo Uribe (video instalación)
  • Piso 4.
    Miguel Mitlag (fotografías) y Mariana Tirantte (instalación escenográfica)
  • Piso 5.
    Piezas del archivo sonoro del Instituto Di Tella con registros de Peralta Ramos, Jorge Bonino y Nacha Guevara, entre otros.
  • Piso 6.
    Proyección un video inédito sobre el archivo particular de Graciela Carnevale vinculado a aspectos teatrales de los años 60. Exhibición de libros y documentos.
  • Piso 7.
    Video instalación de registros de ensayos de biodramas de Vivi Tellas. Archivo documental sobre la obra de Liliana Maresca, Jorge Bonino y Emeterio Cerro.

Actividades programadas durante la muestra

  • Miércoles 21 de junio, 18 h: Leticia Obeid. Charla-performance: Doble de voz
  • Jueves 22 y viernes 23 de junio, de 14 a 20 h: Workshop con Leticia Obeid.
  • Miércoles 5 de julio, 18 h: Colección Tramoya. Charla: De las tablas al papel
    A cargo de María Julia Rossi y Nicolás Manzi
  • Martes 11 de julio, 18 h y 19 h: El fin del arte de Rafael Spregelburd
    Únicas dos funciones de la obra El fin del arte con Rafael Spregelburd curada por Federico Baeza
    Entrada gratuita con cupo limitado. Reservas al 4804981 de 14 a 20 h a partir del martes 13 de junio.
  • Martes 11 de julio, 20 h: Charla de Rafael Spregelburd y Sandra Contreras
    Entrada gratuita con cupo limitado. Reservas al 4804981 de 14 a 20 h a partir del martes 13 de junio.
  • Viernes 18 de agosto, 18 h: Encuentro: Graciela Carnevale y Viviana Tellas

Mínimo teatral. La invención del acto

Irina Garbatzky

Para hacer que algo ocurra (para hacer que algo exista) el teatro inventa dispositivos de mirada, captaciones de la imagen, mecanismos de producción y colaboración, de construcción de un cuerpo y una comunidad, de una voz o una máscara. Cada uno de esos procesos ha venido aproximándose a artistas y escritores, de diferentes maneras, a lo largo de los siglos. Sin embargo la pregunta resulta contemporánea: ¿qué zonas sensibles y sociales abre el pensamiento de lo teatral? ¿Qué hacer para que sucedan cosas? ¿Cómo inventar figuras a través de la acción? Aunque estas cuestiones involucren un ejercicio de abstracción muy ligado a la performance, su inquietud es el elemento mínimo que no deja de rodear al teatro hasta clavarse en su centro.

La idea de “mínimo”, -que acaso ideamos inspirados por el concepto de Viviana Tellas, el “umbral mínimo de la ficción”-, busca reflexionar sobre esos puntos del grado cero de lo teatral. Aquello que Josette Féral1 identificó como “la teatralidad”: partículas discretas, sistematizadas, que tienen la potencia de volver teatral lo cotidiano y que se encuentran fuera de la representación, del texto dramático, del escenario. Un uso ideado, inventado y propio de la voz, un acontecimiento callejero, un modo artificial de construirse un cuerpo. La teatralidad abarca lo profundamente vinculado con el teatro desde lo material, pero no deja de circular por fuera de la pieza dramática y su acción. La escenografía, el espacio, el vestuario, el maquillaje, los ensayos y la formación de los grupos también producen teatralidad.  

Para Mínimo teatral pensamos de manera focalizada en estos procesos, observando de qué modo la curiosidad teatral afecta a un repertorio muy actual de artistas. Siguiendo esta factura de lo mínimo, podríamos decir que, de manera general, en la muestra este gusto por la teatralidad sigue dos vías, o incluso tres. Por un lado, el problema de la acción y lo performático como producción de una obra desmaterializada y relacional, activa elementos escénicos de una genealogía vanguardista, la performance-instalación y la experimentación con las potencias del cuerpo (Archivo Carnevale, Archivo sonoro del Di Tella, Mauro Guzmán). Por otro, el mínimo teatral interroga la gestualidad y el estereotipo desde su parodia mediatizada(Pablo Uribe, Roberto Jacoby, Joaquín Aras, Leticia Obeid). ¿Qué espacios de pensamiento sobre el arte provoca el teatro?¿Qué dispositivos de lo escénico son apropiables para el arte? Se abren contaminaciones visuales entre lo escénico, la escenografía y el vestuario (Miguel Mitlag, Mariana Tirantte), hasta la pregunta por el estatuto actual del arte entre la singularidad y la copia como interpelación (Rafael Spregelburd). Por último, pusimos en juego un muestreo de los procesos de archivación y publicación de acciones, obras, performances, grabaciones, ensayos,sumamente reticentes al registro en el museo, estableciendo una familia disparatada y marginal (Jorge Bonino, Emeterio Cerro, Liliana Maresca, Viviana Tellas). Con esto la serie vuelve a pensarse a sí misma de manera crítica y subraya la actualidad del problema: la disposición pública de los archivos y su rematerialización en proyectos de edición locales (Colección Tramoya de teatro rosarino).


1. Féral, Josette. Teatro, teoría y práctica: más allá de las fronteras. Buenos Aires: Galerna, 2004.


Mínimo teatral. Cantidad necesaria

María Fernanda Pinta

En una mezcla de texto dramático, ensayo y entrevista, Mariana Obersztern sintetizaba: “[el] pensamiento ha devenido material y objeto de creación”. "¿Y cuánto mostrar ese pensamiento? ¿Es posible elegir una cantidad?" –le preguntaba su interlocutor–.1

La presente exhibición se propone activar un pensamiento sobre las expansiones del teatro en el arte contemporáneo y, más allá de él, en la vida social. En línea con una concepción centrífuga de la teatralidad2, aquella que reflexiona acerca de los modos en que la sociedad pone en escena sus ceremonias públicas y privadas, altamente convencionalizadas e institucionalizadas, también concibe una zona intersticial por donde generar performance paralelas, igualmente poderosas en su capacidad de figurar otros cuerpos y otras políticas, otras ficciones y otras poéticas. El proyecto curatorial se pone en acción.

Con espíritu lúdico comenzamos por desarmar el rompecabezas, identificar las piezas, aquellos elementos teatrales mínimos sobre los que nos interesaba pensar/accionar: el actor (su cuerpo, su voz, su gesto), el espacio, los objetos y el vestuarios, la temporalidad del presente del espectáculo, pero también aquella previa de los ensayos y la otra posterior, la de la memoria, el registro y el archivo (parcial, fragmentaria, incompleta). Así, la voz sin cuerpo, el gesto congelado y fuera del continuo de la acción, el espacio y el tiempo sin función dramática, el vestuario colgado en una percha, la utilería desparramada en una sala y el sonido y las imágenes del pasado se transforman en otra cosa, extrañas y misteriosas, disponibles para la imaginación de otras narrativas y representaciones.

Las obras que se exhiben presentan genealogías diversas, también lo son sus soportes y sus modos de concebir y viajar a través de una cultura (la actual) fuertemente visual y espectacular. La estrategia, sin embargo, ya no es la de la denuncia a la sociedad del espectáculo sino que, sin perder el espíritu crítico, los artistas trabajan en aquellos bordes en los que se empiezan a ver los trastos después de una jornada de actuación y filmación (Mauro Guzmán), los desfasajes entre el texto y su traducción (Leticia Obeid), las lecturas que posibilitan un cuerpo de ideas para la acción futura (Graciela Carnevale), el gesto mudo de un discurso político escamoteado (Pablo Uribe), los vectores que esquematizan un rostro de diseño o las transformaciones del rostro-máscara (Joaquín Aras y Roberto Jacoby). La escenografía deviene instalación y la instalación potencial escenografía (Mariana Tirantte y Miguel Mitlag). También cobran nueva vida los audios e imágenes fantasmáticos de espectáculos y figuras lejanas (el teatro del Di Tella y de Emeterio Cerro, las performance de Liliana Maresca y de Jorge Bonino), y se espían los ensayos con sus repeticiones, variaciones y tiempos muertos (los Biodramas de Vivi Tellas).

En el otro extremo, Cecilia Giménez, una señora de Borja, en Zaragoza, que en su intento de restaurar una pintura de Cristo termina por transformarlo en un mamarracho viral a lo largo y ancho de la red. ¿Es arte contemporáneo? Se preguntan dos profesores en la ficción de Rafael Spregelburd.  Se lleva la interrogación a la escena, se teatraliza la argumentación. El pensamiento transformado en material y objeto del arte se despliega en acción (teatral, necesaria).

1. Cf. Obersztern, Mariana (2014) Pensamiento, cantidad necesaria, Buenos Aires, Libretto.
2. Cf. Prieto Stambaugh, Antonio (2009) "¡Lucha libre! Actuaciones de teatralidad y performance", en Domingo Adame (ed.), Actualidad de las artes escénicas. Perspectiva latinoamericana, México, Universidad Veracruzana – Facultad de Teatro.


María Fernanda Pinta es Doctora en Historia y Teoría de las Artes (UBA), Investigadora en CONICET (IIEAC - UNA), Profesora Asociada de Estudios Curatoriales I, Área de Crítica de Artes (UNA), Profesora Adjunta de Análisis y Crítica Teatral, Facultad de Filosofía y Letras (UBA). Ha publicado entre otros trabajos: Teatro expandido en el Di Tella. La escena experimental argentina en los años sesenta (Biblos, 2013).


Irina Garbatzky es Doctora en Humanidades y Artes (Mención Letras. UNR), investigadora en CONICET (Instituto de Estudios Críticos en Humanidades, CONICET-UNR), Jefa de Trabajos Prácticos en Literatura Iberoamericana I, Facultad de Humanidades y Artes, UNR.
Ha publicado: Los ochenta recienvivos. Poesía y performance en el Río de la Plata (Beatriz Viterbo, 2013), y compiló Expansiones. Literatura en el campo del arte (Yo soy Gilda, 2013).